27 octubre 2006

Debajo de la losa de piedra de J. M. Coetzee florece una flor greguería

En Elizabeth Costello (DeBOLSILLO, Barcelona 2005, pp. 32-33) Coetzee nos habla de una escritora australiana, y comienza la novela presentándola acompañada de su hijo en un viaje a EEUU para recoger un premio universitario. La prosa de Coetzee es de piedra pero él mismo (un personaje: el hijo de Elizabeth) nos muestra algo que se le ha colado por entre las baldosas frías y duras:

"Detrás de sus ojos se derrama la tristeza como una cascada gris. Nunca debería haber venido aquí, a la habitación 13, sea lo que sea. Ha sido un paso en falso. Tendría que levantarse de inmediato y salir a hurtadillas. Pero no lo hace. ¿Por qué? Porque no quiere estar solo. Y porque quiere dormir. 'Dormir -piensa- enderezaría la manga enredada de la precaución.' ¡Qué forma tan extraordinaria de explicarlo! Todos los simios del mundo tecleando en máquinas de escribir no podrían dar con esa secuencia de palabras. Han salido de la oscuridad, de la nada: primero no estaban y luego estaban, como un recién nacido, con el corazón en funcionamiento y el cerebro en funcionamiento, con todos los procesos de ese intrincado laberinto electroquímico en funcionamiento. Un milagro. Cierra los ojos."

Volvemos sobre la frase: 'Dormir -piensa- enderezaría la manga enredada de la precaución.' Desde luego que es rara la frase, que aparece entrecomillada en el propio texto de la novela, como significándola, como avisando al lector de que no es de la misma familia de frases que las del resto de la novela... que parece una de esas malas hierbas que florecen por entre el enlosado del pavimento en cuanto uno se descuida en su limpieza.
¿Es una greguería? ¿Tiene sentido hacerse esa pregunta?
Hay algo que nos las recuerda:
- Es breve y sorprendente -esconde su significación en la primera lectura- y nos saca del camino por el que íbamos.
- Relaciona un concepto -la precaución, que sabemos que le ha faltado al personaje- con un objeto de la vida cotidiana -la manga- del que no sabíamos que tuviera nada que ver con la historia narrada.
- Y los conecta a su modo, porque nos dice que la manga está enredada, echa un lío perdida la prudencia, y que dormir la enderezaría -la reintegraría en la prudencia-.
Imaginamos a Coetzee dudando si mantener o no esta breve excursión/distracción en su técnica narrativa.
Quizá no la haya suprimido porque le pareciera útil para subrayar el momento de pérdida momentánea del sentido de la realidad en el que se encuentra su personaje, porque sólo eso explica que las palabras [le] salgan de la oscuridad, que primero no estuvieran y que luego sí que estuvieran.
Quizá se trate, como dice, de un milagro.

13 octubre 2006

Borges, Ramón y Bioy


Dentro de pocos días Editorial Destino publicará una obra monumental. Se trata de Borges, el diario del escritor Adolfo Bioy Casares, quien durante cuarenta años se dedicó a registrar (fielmente, según hemos de creer) opiniones, conversaciones y encuentros con su amigo, Jorge Luis Borges.
La edición constará de 1600 páginas.
En las últimas semanas, algunas publicaciones de Buenos Aires han ofrecido anticipos de esos esperados diarios (La Nación, el 24.9.06, Clarín, 19, 23, 30.9 y 7.10.06), que revelan -que confirman- la inteligencia, la pasión y, también, la íntima crueldad de Borges. Véase por ejemplo la siguiente observación sobre el novelista Eduardo Mallea, del 28 de diciembre de 1969: "Mallea tiene una notable capacidad para elegir buenos títulos. Es una lástima que se obstine en añadirles libros".
Las alusiones a Ramón Gómez de la Serna parecen numerosas. A la espera de la edición integral de estos diarios, reproducimos las siguientes:

Borges se extraña de que nadie recuerde a Gómez de la Serna ("hasta Guillermo [de Torre] tiene más realidad que él"), uno "de los escritores españoles contemporáneos que han dejado mejores paginas". 27.4.1958

Decimos que las Crónicas de Bustos Domecq y los Ismos de Ramón son el mismo libro; uno en broma, otro en serio. 29.6.1966

Afirma que la gente se acuerda de Gómez de la Serna, lo que me parece dudoso. BORGES: "Las greguerías son una suerte de pensamiento insólito e inútil, que, como diría Goethe, no servía para seguir pensando". Agrega: "Oliverio Girondo, a lo largo de una vida de relativa aplicación, apenas logró producir tres o cuatro greguerías mediocres. Tiene razón Anderson Imbert cuando lo llama 'Peter Pan de nuestras letras', porque nunca creció." 5.10.1968